Estará ahora mal decirlo -porque ahora le conozco e incluso tenemos un proyecto común- pero sus artículos eran de los pocos que leía. Escribo artículos, pero no suelo ser lector de artículos y mucho menos en la prensa de Granada, no obstante los artículos de Jesús me parecían mucho más frescos, de excelente calidad y temática universal. Posteriormente el destino hizo que ambos creáramos, casi por la misma época, un blog en Ideal; el mío, el origen de éste y el suyo el ancestro del actual, su mítico "Pinchando en hueso". Y claro, nos conocíamos de la prensa y nos habíamos leído, así que comenzamos a comentarnos mutualmente. Pero no nos conocímos en persona hasta mucho más tarde, creo que hasta el pasado mes de septiembre en la Media Maratón de Motril. Habíamos compartido páginas, habíamos compartido comentarios, incluso, habíamos compartido lugar de entrenamiento - en la Fuente de la Bicha - y, casi, habíamos compartido barrio - él en la Carretera de la Sierra y yo en la Bola de Oro- pero no nos habíamos cruzado o reconocido en ninguna ocasión.
En una ocasión publiqué un artículo que denominé "Un debate en el Zaidín" y Jesús lo celebró; es más, en otro artículo suyo enviado a Granada Digital, aludió a mi artículo, que es algo a lo que siempre aspira quien escribe: que alguién de quien admiras su escritura se refiera a una creación tuya; posteriormente en un artículo en Ideal me citó -exageradamente- como excelente corredor. Yo por aquel tiempo me encontraba fuera de Granada y me envío un comentario indicándomelo.
El pasado verano tuvo la gentileza de envíarme su libro sobre el microcrédito sobre el que es coautor: me interesa tu opinión, me comentó, y también la casualidad hizo que me encontrara fuera de Granada, así que después de algunas idas y venidas del libro, éste acabó en mis manos. Lo leí, me pareció un libro excepcionalmente escrito y le envíe mi reflexión.
Posteriormente hemos seguido intercambiando comentarios, escribiendo artículos, compartiendo opiniones, corriendo cada uno por su lado, de manera que cuando el otro día le ví aparecer por la charla que ofrecí en Armilla, intuí que algún día compartiríamos algún proyecto escrito. Pero como el destino a veces es atento hace unos días me encontré un mensaje de Jesús comentándome que le mandara un e-mail, que tenía una idea. La idea ya la conocéis, amigos. Se trata de un proyecto que pensado por él, mientras escuchaba mi charla y la cita que hice de Haile, tras varios correos intercambiados hemos ido perfilando, mostrando ya en nuestros respectivos blogs esa presentación del proyecto, que espero se alarge bastante tiempo, al tiempo que compruebo que ha sido bien acogido por todos vosotros.
A veces ocurre que el mundo físico sigue su rumbo sosegado, y es el mundo virtual el que te introduce en nuevos proyectos ilusionantes. Este proyecto es uno de ellos, el otro el grupo de Las Verdes y toda esa tormenta de ideas, rutas, kilómetros, verdes y amistad que girán en torno al mismo. Pero el destino se sigue entrecuzando y, sin más, el otro día este grupo de Las Verdes pudimos compartir unas cuantas con nuestro amigo bloguero.












