miércoles, 7 de mayo de 2008

PLANETA RUNNING: NACE UNA NUEVA REVISTA PARA CORREDORES


Lo anunciaba el otro día Paco Montoro en su blog. Y fue por nuestro amigo malagueño por quien conocí esta nueva revista. Y ahora, en este momento, la tengo en mis manos. La he adquirido esta mañana en un kiosko de la capital granadina y rápidamente, mientras desayunaba, tras leer Ideal, comencé a hojearla (sí, con "h"), como ejercicio previo a un "ojeo" de más calado.
De esa primera revisión saqué algunas conclusiones. En principio tiene una estética y un diseño muy similar a Runner's World. Incluso es muy similar en cuanto al planteamiento de los artículos, las fotografías y los gráficos. Es más, los anuncios que incluye casi son los mismos. Pero también existen diferencias, sobre todo en el tratamiento de los temas. En principio, parece más volcada con los populares, que si bien no es algo fácil de apreciar, sí parece ser la apuesta que parece deducirse de la presentación que hace de la revista, Fernando Belda, su director. En principio, que sepamos, el director no es un atleta consagrado como sí lo es el director de Runner's Martín Fiz, por lo que cabe argumentar que su línea pudiera ser más dirigida al corredor popular, si bien la revista dirigida por Martín Fiz tampoco se aleja de nuestro mundo. Habrá que comprobarlo en los próximos números.
No obstante - a pesar de pecar de precipitación, ya que no he profundizado lo suficiente en su contenido - parece más directa en el tratamiento de los temas, al tiempo que más contundente. Runner's, para muchos de nosotros, ya se había hecho algo repetitiva en cuanto al tratamiento de entrenamientos, alimentación y demás aspectos relacionados con el corredor, algo que aún no es probable que ocurra con Planeta.. dada su mínima presencia aún en el mercado.
De todas formas, la competencia editorial siempre es positiva. Eso posibilitará que las demás revistas del mercado -Runner's y Corricolari- busquen otras vías; o bien que cada una adopte un papel determinado, que a día de hoy parece haberlo conseguido de manera más sólida tan sólo Corricolari, ya que el tratamiento de los temas del corredor los elabora desde una línea menos comercial y más austera, aunque probablemente más profunda y especializada. El exceso del atributo comecial suele ser la delgada línea que confunde a una revista generalista con otra especializada. Ha ocurrido en revistas dedicadas a a música, a los automóviles o a los libros. El problema radica siempre en la dictadura del mercado.
Por lo pronto, los corredores, debemos sentirnos afortunados por la irrupción de esta nueva revista, que indica que el fenómeno runners se está extendiendo a pasos agigantados.

domingo, 4 de mayo de 2008

DÍA DE ENTRENAMIENTO, VINO Y ROSAS




EL ENTRENAMIENTO....

"...si son cor
redores, es gente sana", es lo que vino a decir un amigo de Antonio. Algo que podría estar en la mente de gente ajena al mundo del corredor. Y es cierto, pero no necesariamente algo que a lo que se le deba de dar categoría de inmutable.
A quienes nos
gusta correr, como una actividad estable, permanente, diaria, por lo general, enfocamos nuestra existencia centrando nuestro ritmo vital en pos de esa disciplina. No somos profesionales, no estamos llamados a podios, ni jamás seremos contratados como liebres o estrellas mediáticas en maratones internacionales, pero nuestra pendencia en muchos aspectos es muy parecida a los que sí están llamados a protagonizar grandes gestas en las carreras de fondo. Disfrutamos tanto de esta actividad, que nos sentimos premiados llevándola a cabo, sin más.
Necesitamos compartir esta disciplina con nuestros trabajos, nuestros estudios y con el ritmo ordinario del día. De manera que una parte importante del tiempo libre lo dedicamos a destrozar zapatillas por esos caminos y esas carreteras que tanto nos estimulan. Y para ella necesitamos un mínimo de control y un cuidado, que en ocasiones -existiendo muchas diferencias- se asimila a quienes se dedican a
esto de manera profesional o amateur. Las comidas, las bebidas, las zapatillas, la ropa técnica, los descansos, los mínimos trasnoches, en fin, todo un largo etcétera de pequeños cuidados que van conformando las bases necesarias para dedicarse a correr maratones, medias maratones o carreras de menor distancia, intentando mejorar a nivel de marca personal, en la medida de lo posible.
Pero al mismo tiempo, gozamos de las ventajas de ser corredores populares, exentos de sacrificios inherentes a la condición de atleta de élite. Nos podemos permitir cu
ando nos venga en gana, o toque, desmelenarnos, trasnochar, ingerir bebidas espirituosas -absenta, si fuera necesario- o acabar mirando la vida a través de un vidrio. Todo eso lo podemos hacer con mesura y control. Y ayer tocaba, era el día adecuado porque nuestra ciudad, Granada, estaba tomada por el original caos de la festividad de Las Cruces, una fiesta de origen religioso pero que lleva muchos años celebrándose con vocación pagana. Lo sabíamos en el grupo de Las Verdes, desde que Antonio comentó que podríamos vernos y salir un rato, a lo que yo y otros miembros apuntamos que sí, pero que deberíamos correr por la mañana un rato, para purgar el sentido de culpabilidad, para justificarnos ante nosotros mismos de lo que luego estaba por venir que venir, para poder manteniendo una postura ecléctica entre el entrenamiento, el vino y las rosas. Que todo podría ser compatible. Y lo fue, vaya que si lo fue. De hecho, tal y como se aprecia en ese documento gráfico lo fue en abundancia, trotando de manera consecuente y decidida por un excelente circuito muy añorado por quien esto suscribe: el camino de la Fuente de la Bicha, en la zona sur de Granada, en una especie de vía verde que siguiendo el curso del río Genil, desemboca en el pintoresco pueblo de Pinos Genil. En total 17,5 kms., entre la ida y la vuelta.
Y allí que
damos un nutrido grupo de Las Verdes: Abel, Jesús, Antonio, Javi, Víctor, Mario y quien esto suscribe. Un grupo que - a excepción de Paco y José Manuel- estuvo casi al completo, si bien algunos con funciones distintas. Por ejemplo Mario, tuvo el bonito detalle de acompañarnos unos kilómetros, ya que el venia de hacer su ruta más matinal. Y Víctor que debía descansar de su proeza maratoniana y optó por acompañarnos en bicicleta y de camino elaborar ese perfecto y colorido reportaje fotográfico, trabajándose con esmero las instantáneas que se aprecian a lo largo y ancho de todo el recorrido. Los demás - Abel, Jesús, Antonio, Javi y yo- optamos por darle a las piernas corriendo en grupo, con tranquilidad hasta la localidad de Pinos Genil, por un camino perfecto para correr, pero recordándonos a cada paso que la dureza puede ser importante por el calor que nos encontramos, sobre todo, en la vuelta. La llegada a Pinos Genil se hizo en grupo, más o menos agrupado, con escaramuzas finales de Javi y Antonio, a pesar del "supuesto" cansancio de este último tras su excelente concurso en MAPOMA.
Llegados al p
intoresco pueblo de las faldas de Sierra Nevada, el obligado elixir de la fresquísima agua del pilar ubicado en el centro de la población, un par de fotos y vuelta a Granada. Un trote tranquilo y unos kilómetros finales más intensos, encontrándose con ganas un fortísimo Javi y, un cada vez más en forma -tras la fatídica lesión-, autor de este blog, respondiendo todos los miembros a un nivel formidable, con Abel que saber controla muy bien los "tempos" de entrenamiento y competición y un Jesús Lens que cada vez nos impresiona más por su puesta en escena y capacidad de lucha, que le están llevando a mejoras impresionantes. Por su parte Antonio, tras una ligera escaramuza acompañándome a un ritmo más alegre algunos metros, optó de manera inteligente por bajar algo el ritmo porque es lo que procede tras el monumental esfuerzo que hizo el pasado domingo en Madrid.

....Y EL VINO Y LAS ROSAS

Y hecho el trabajo, ahora había que poner en escena la segunda parte del plan, la más placentera, la más baconiana. Una refrescante ducha y, en buena compañía, dirigirnos hacia una quedada mucho más distendida en Oliver, ubicado en pleno corazón de Granada, en la llamada Plaza de la Pescadería. Y ahora ya mejor acompañados por Ana, María del Mar, Nuría y Mati. Finalmente Jesús Lens y Sacai no pudieron sumarse porque el cuerpo necesita un merecido descanso y había que dajar fuerzas para derrocharlas unas horas más tarde en el Sacromonte. A Víctor le vimos algo más tardes más tarde, tras habernos comunicado varias veces por teléfono. Y como en la canción de Los Secretos, popularizada por Sabina, nos dieron las 1, las 2 y las 3..., bebiéndonos el día y parte de la noche, en una mejor controlada festividad, mucho más exenta de botellón que en años anteriores, con las calles, las plazas y los bares atiborrados de gentes de toda procedencia y condición.


¿ Y qué decir de todas esas horas de ágape sin interrupción ? Muchas cosas que no se podrían resumir: excelente cerveza, excelentes bebidas espirituosas, excelentes viandas en Oliver, con nuestro amigo Jose haciendo una de sus "maratones" más intensas, excelentes conversaciones, buena gente que fuimos conociendo, amigos a su vez de unos y otros, excelente meteorología, y una más que confortable velada en casa de Antonio y Ana, acudiendo Javi, Nuria, Mati y quien esto suscribe.



El hipotético lector pensará - con razón- que un grupo de corredores divirtiéndos
e durante tantas horas y con tiempo para conversar, el tema tratado debió de ser abundantemente el de correr. Pero no. En cierto que se habla de correr, de entrenamientos, de competición, de zapatillas, de ropa técnica, de todo lo que rodea al corredor y su mundo. Pero un grupo tan heterogéneo como éste, acostumbra sobre todo a abordar un sin fin de temas: literatura, cine, política -¡ ay la política!, amigo Antonio-, música, chistes improvisados, besugadas, histrionismo y un larguísimo etcétera. Tal vez por eso este grupo que denominamos Las Verdes se haya convertido en tan poco tiempo en sólido y bien avenido, y no pasamos de puntillas por muchos aspectos de la vida que pueblan el alma humana. No sólo de correr vive el corredor.


jueves, 1 de mayo de 2008

¿ QUEDAMOS O QUEDAMOS?

Son las Cruces en Granada. Particularmente no soy muy amigo de estas celebraciones, pero dicen que hay "verdes" en cada esquina y podemos pasar un buen rato. Pero antes hay que hacer los deberes. Y nuestro deber principal es correr. Por tanto, amigos verdes, corramos el sábado para dejar más margen a la segura ingesta, para lavar nuestras conciencias, para comentar las anécdotas, para limpiar nuestro espíritu, para que no se diga que sólo tomamos cervezas, tocino y habas, para lo que queráis, pero quedemos el sábado. Yo ya me he apuntado y falta por conocer cuantos de vosotros os apuntáis y a qué lugar nos vamos para destrozar las zapatillas. Opciones hay tantas como barras en el día de la Cruz. Así que recapitulemos las opciones que propongo (todas para correr en Granada), quedando en todos los casos a las 10,30 horas de la mañana:

1. Podemos correr por la Fuente de la Bicha y hacer los kilómetros que quedamos o podamos. Quedaríamos en el "manolito".

2. Podemos correr hacía el Llano de la Perdiz, quedando en el Bar Los Gemelos, tal y como plantea Mario.

3. Poder quedar en el río, junto a la Inmaculada y correr por aquella parte de la Vega. Quedaríamos en los aparcamientos.

4. Y muy aconsejable porque es inédito para vosotros, correr cerca de mi barrio por un camino de Vega que conduce hasta Atarfe. En total, ida y vuelta, son 14 kilómetros, pero podemos dar la vuelta cuando quedamos. Quedaríamos en la rotonda del Parque Almunia junto a Mercadona.

Plantead itinerarios, hora, distancia, somos todo orejas.

CÚRATE DESPACIO AUNQUE TENGAS PRISA


Volvemos a contar con un artículo para el suma y sigue del Proyecto Florens. Impaciente estaba por poder ver el bautismo de este artículo -desde que mi Alter Ego virtual me lo mostrara- dedicado a uno de los jugadores de baloncesto hispanos mejor dotado para este complejo deporte: Jorge Garbajosa. Justo en el día en el que ha saltado la noticia lanzada por su club los Toronto Raptors: no le será concedido permiso para vestir la elástica española en los Juegos Olímpicos de Pekín.
Un tipo, Garbajosa, que un buen día debió tomar una decisión, de esas en las que un deportista de élite se juega su futuro y hasta su pasado. Una odisea, magistralmente contada por Jesús Lens. No se la pierdan por nada del mundo.

VOLUNTAD DE CORREDOR


Vista parcial de la Plaza de la Trinidad, de Granada


Hoy tras el trabajo, había celebración en mi oficina. Así que todos los funcionarios andaban un poco revueltos. Ya se sabe: puente largo - no para todos, no para mí- y celebración por despedida de una compañera son un peligroso cóctel. Sobre todo cuando tras esa celebración más social, más solemne, más obli
gada, comienzan las miradas cómplices del grupo más afín. Miradas que no necesitan palabras. Miradas que todos sabemos interpretar: sólo queda aclarar a qué bar de los alrededores de la Plaza de la Trinidad toca visitar. Y claro, en ese aspecto nunca hay problema alguno, nos encontramos en el centro de Granada y los establecimientos hosteleros brotan por todas las esquinas, calles y plazas.
Cuatro de la tarde. Almuerzo eliminado y hay que correr. Por supuesto, las energías no siempre son las mismas si has de correr y no llevas a cabo una ingesta acostumbrada
. Saltarse un almuerzo puede no ser importante, pero sí lo es el "picoteo" sin control y la ingesta de vino o cerveza de manera previa.
Cinco de la tarde y lejos de que afloje la efervescencia del grupo, se produce un "in crescendo" y propuestas de dirigirse ya a un pub. Sin embargo, llevo media hora tomando agua y ya había pedido un bocata de jamón que probablemente me aportaría la energía
necesaria para hacer los 15 kilómetros suaves que tenía programados por la Vega de Pinos Puente.
A cada empellón de mis queridos compañeros para vaciar el vidrio y volver a llenarlo digo como un autómata: tengo 15 kilómetros a las 7. Ellos y ellas ya saben cual es mi afición y sonríen, sabiendo que no faroleo un ápice. Pido la segunda botella de agua. Y cuando la euforia está en todo lo alto y se preparan los bártulos par
a dirigirse a un Pub de Ángel Ganivet, no me voy a la francesa, pero me voy. Palabras de reproche del tipo: "tampoco si hoy no corres..."; "¡ si no vas a poder dar un paso!; que si Aquiles, que si Filípides, que si Héctor...en fin fórmulas disuasorias, pero me voy. Son las 17,45 y hace calor. Sé que he bebido con una sana moderación y que me volqué en el agua con la antelación adecuada. Había que correr.


Un triple paso por este camino.

Soy consciente que quien no lo hace no lo entiende: te dicen que no eres un profesional, que si no tienes un entrenador que te vigile, etc, etc. Y sabes en tu fuero interno que esos argumentos, que son pronunciados con buena voluntad, no hacen que desistas lo más absoluto. Ocurre que los corredores populares no optamos a la gloria de los profesionales o amateurs pero si participamos de su pendencia en gran parte. Si queremos llevar a cabo esta actividad con las mínimas garantías es necesario ese esfuerzo,

PERO PARA MÍ NO LO ES

Ya no lo es. Lo fue. No me supone esfuerzo renunciar o interrumpir un rato de "marcha", o de "fiesta". Y no lo es porque tampoco me importa si no comienzo esos ratos; de manera que si he de interrumpirlos lo hago sin trauma añadido.

Y A LAS 7 YA ESTABA EN EL COCHE DIRIGIÉNDOME A LA VEGA

Pero antes quería comprar fruta. Y la compré. Y dio tiempo para correr. Y de qué manera. Nada de suavidad como barruntaba. Tres vueltas a un circuito de 4 kilómetros, añadiendo uno más. Fuerte. Ágil. Ligero. Sin restos del rato de ocio. De la ingesta. De la escasa comida. Tres vueltas a un precioso circuito por la Vega, arropado por acequias y hazas. Y mujeres mayores y jóvenes que andan porque pronto llega el verano y las ropas ligeras delatan. Y gentes que trabajan con sus tractores y sus azadas. Y yo corriendo. Con potencia. Con decisión. 13 kilómetros en 58 minutos.

PERO HORAS ANTES DEPENDÍA DE MI VOLUNTAD. DE MI DECISIÓN

Y actúe sin fisuras. Dije que me iba. Que tenía 15 kilómetros. Fueron 13, pero de más calidad que la prevista. Luego..

¿ SOMOS LOS CORREDORES SERES EGOÍSTAS?

Es probable. Egoístas porque nos vamos y dejamos tirados a amigos y compañeros. Porque nos vamos y no cumplimos la palabra que le dimos a nuestra pareja. Porque nos vamos y nadie sabe donde estamos. O al contrario...

¿ O TAL VEZ SOMOS DEMASIADO HUMANOS ?

Es probable. Porque no queremos dejarnos arrastrar por costumbres mundanas cuando lo que debemos y queremos es correr. Porque no queremos hacer una excepción en un entrenamiento. Porque toca entrenar y no toca engolfarse. Porque es lo que nos gusta. Porque es lo que nos place.